

En Touraine, los placeres de la boca llevan el estigma de Pantagruel y Gargantúa, los hijos literarios de Rabelais. El gigante de insaciable apetito encontró en su tierra natal comidas opíparas y espléndidas. No hay que perderse los rillons y rillettes, los quesos de Touraine, las poires tapées (peras machacadas), los fouaces, la trufa negra o los vinos de Touraine.
Touraine, la Huerta de Francia, se destaca por ingredientes de primera calidad con los que trabaja el jefe de cocina del restaurante del Château des 7 Tours, Le Notaboo.
Akram Benallal ha obtenido el primer puesto en el concurso “Logis de France” de postres y ha sido destacado como Mejor aprendiz de Touraine. Ha recibido una formación de primera, al lado de grandes maestros cocineros como Ferran Adriá o Alain Ducasse y ha trabajado en restaurantes con varias estrellas Michelin, como Le Balzac o Les Elysées.
Con su experiencia Benallal nos descubre la cocina inventiva, fruto de la unión entre la ciencia y el arte culinario. Basada totalmente en productos naturales, el chef de Notaboo logra crear nuevos sabores y texturas para el mayor placer del paladar.
El Château des 7 Tours es un auténtico castillo convertido en hotel, con campo de golf de 18 hoyos, situado en el pueblecito de Courcelles-de-Touraine al oeste de Tours.